Salud Mental, ¿moda o necesidad?
¿Es la atención psicológica realmente necesaria o se trata de una moda pasajera?
¿Antes no había tantos problemas de salud mental?
¿Hay que seguir hablando sobre esto…? ¿Ya hemos avanzado bastante?
Hoy, día 10 de octubre, celebramos el Día de la Salud Mental. Últimamente se habla mucho sobre ella pero, ¿sabemos qué es?
La OMS la define de la siguiente forma: “un estado de bienestar en el cual cada individuo desarrolla su potencial, puede afrontar las tensiones de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y puede aportar algo a su comunidad». Me quedaré con 3 conceptos clave: bienestar, afrontamiento y desarrollo de nuestro potencial.
Otra característica sobre la Salud Mental es que, aunque busquemos formas de medirla y de definirla, puede ser muy subjetiva. Lo que para cada uno es “estar mentalmente sano” depende de muchos factores culturales, sociales y personales (etapa vital, familia y crianza, experiencias, valores y creencias, entorno…). Por ese motivo, nos resulta tan complicado estudiarla, encontrar tratamientos eficaces y darle un espacio en la Sanidad.
¿Es la Salud Mental una verdadera necesidad o simplemente una moda pasajera? La respuesta es, AMBAS.
Es una necesidad porque, en la mayoría de los casos, los síntomas o las manifestaciones del malestar afectan a muchas áreas de nuestra vida y nuestro día a día. El sueño, el apetito, las relaciones con los demás, la capacidad de pensar y de sentir, el rendimiento en el trabajo… La salud mental es nuestro salón de máquinas, nuestro ritmo depende de lo que ahí ocurre. Podemos sobrellevar el malestar, ignorarlo, callarlo o esconderlo, pero ESTÁ y es probable que tome fuerza si no lo atendemos. En algunos de estos casos hablaremos de enfermedad o trastorno mental (que no “locura”), cuando la intensidad y la influencia del malestar es tan impactante en nuestra vida que nos impide seguir con ella y necesitamos parar. “Necesitamos atender y cuidar nuestra salud mental para funcionar y avanzar, la falta de salud mental nos obliga a frenar, parar y sanar”
Es una moda porque, por suerte, la Salud Mental está de moda. Hemos empezado a desmontar mitos (puedes leer sobre algunos de ellos en nuestro post: «5 Mitos sobre los psicólogos y la psicoterapia»), a quitar tabúes y a permitirnos hablar y escuchar sobre Psicología, emociones, problemas mentales y otras realidades que estaban bajo la alfombra. Hemos incluido nuevas palabras en nuestro vocabulario (lee sobre ello en: «Aprendiendo el idioma de la Salud Mental» ) y hemos sacado nuestras locuras del armario. Vamos dejando un hueco a la Salud Mental en los medios de comunicación y redes sociales y le quitamos espacio a la vergüenza y el miedo a los (pre)juicios.
“La Salud Mental está de moda, y que siga siendo así”

Para curiosos… Te dejo enlace a algunos datos sobre algunos datos impactantes sobre Salud Mental en nuestro país.
¿Es que antes no había tantos problemas de Salud Mental como ahora? Te propongo algunas comparaciones entre la Salud Mental antes Vs. ahora.
Antes… El acceso a recursos de Salud Mental se limitaba a trastornos mentales graves y atendidos en instituciones. Sólo se hablaba de “patologías”.
Ahora… Se tienen en cuenta multitud de síndromes, psicopatologías y problemas psicológicos. Hablamos también sobre lo “no patológico”.
Antes… El estudio de la mente humana se quedaba en laboratorios, hospitales, instituciones y Universidades.
Ahora… Hemos trasladado nuestro conocimiento en Psicología a la vida real y a lo que nos resulta cercano y, por lo tanto, útil en el día a día.
Antes… El estilo de vida estaba marcado por otras prioridades, necesidades y objetivos. Por ejemplo, los trabajos físicos y los roles familiares y sociales eran rígidos y muy definidos.
Ahora… Nuestro ritmo y exigencias han cambiado, así como nuestra forma de vivir. Las demandas para nuestra mente y cuerpo son distintas. En algunos casos más dañinas para el funcionamiento de nuestra mente y cuerpo, como el estrés. En otros casos, un gran avance en libertades,derechos sociales y capacidad de desarrollo personal y profesional.
¿Hay que seguir hablando sobre esto…? ¿No estamos exagerando con el tema de la Psicología? En este caso te sugiero varios experimentos para poner a prueba este tema.
- Piensa si conoces a alguien que esté tomando algún tipo de medicación o fármaco ansiolítico, antidepresivo o similar. Quizás tú mismo. Ahora averigua si está recibiendo apoyo psicológico como parte del proceso de recuperación.
- Haz una pequeña búsqueda en Internet sobre la tasa de suicidios en nuestro país. Ahora en adolescentes. No aparece en televisión, pero sigue siendo una realidad.
- Repasa mentalmente en tu entorno cercano sobre personas que estén pasando por una separación, una relación dañina, burnout o estrés laboral, un duelo o pérdida o periodos de ansiedad intensa. De esas personas, ¿a cuántas les está afectando de manera importante en sus vidas?
- Por último, ¿Cuánta gente te cuenta que acude a terapia o que ha necesitado ayuda psicológica en algún momento? ¿Pocas? ¿Ocurre lo mismo con otras especialidades sanitarias: ir al médico, al nutricionista, al “fisio” o a la revisión del dentista?
Quizás por eso tengamos que seguir hablando de ello, porque sigue sin formar parte de las conversaciones, aunque forme parte de nuestra vida.