QUIERO RECONECTAR CONMIGO: CONEXIÓN CORPORAL

“Quiero reconectar conmigo”. Es un propósito/objetivo muy habitual en terapia y una de las grandes preguntas que nos asaltan cuando estamos atravesando una crisis. Y, sorprendentemente, es una señal de que estamos saliendo de ella. 

“ME DOY CUENTA”

Sí, darse cuenta de que no nos sentimos alejados o “desconectados” de nosotros mismos puede convertirse en la puerta al cambio. Da igual el tiempo que hayas pasado, es posible volver a sentirte en tu piel y el simple hecho de darte cuenta y hacerte esta pregunta puede ser el primero de los pasos para sintonizar de nuevo contigo. 

Tras tomar conciencia, el acudir a terapia puede ser un elemento clave para ordenar y poner en marcha este proceso de reconexión. Hoy, además te propongo recursos que pueden complementar el trabajo terapéutico y que puedes comenzar a practicar como parte de un entrenamiento diario

“CONEXIÓN CORPORAL” 

La conexión con nosotros mismos pasa por nuestro cuerpo. Todo aquello que sea un ancla a nuestro cuerpo y que nos ponga en contacto con nuestra parte física y sensorial nos ayudará a reconectar con nosotros. Para ello te propongo 2 ejercicios prácticos muy sencillos:  

EJERCICIO 1: “Las 3 sensaciones” 

Esta práctica vale para conectar con tu cuerpo en cualquier actividad y momento del día. 

“Tómate unos segundos para poner atención en tu cuerpo y en lo que está ocurriendo en él. Puedes hacerlo sentado, tumbado o bien de pie, pero mejor si permaneces quieto, ya que el movimiento puede distraerte”. 

  1. Cierra los ojos o mantenlos abiertos y CHEQUEA tu cuerpo a través de los SENTIDOS. Como si fueras un escáner que pasa por cada una de sus partes. 
  1.  Párate a EXPLORAR lo que va apareciendo y ELIGE 3 SENSACIONES que seas capaz de percibir con más claridad o más intensidad. Quizás sea un olor, un sabor, una imagen, una textura, una sensación dentro o fuera de ti. 
  1. Pon un NOMBRE a cada sensación como si las metieras en un tarro de cristal y les colocaras una ETIQUETA. Por ejemplo, “olor a pan tostado, frío en los brazos, presión en los hombros, picor en los ojos”. 

RECUERDA: No tienen que ser sensaciones agradables, sean las que sean, son válidas. 

  1. Dedícale unos segundos a OBSERVAR cada una de esas 3 sensaciones. 

¿Notas algún cambio en ellas? ¿Alguna ha disminuido o ha desaparecido? ¿Notas alguna más intensa al ponerle atención? 

  1. Puedes terminar la práctica con alguna NOTA MENTAL que incluya esas 3 sensaciones, como un post it. 

EJERCICIO 2: “DESPERTADOR DE LOS SENTIDOS”

En esta práctica vamos a activar uno de los sentidos eligiendo un estímulo intenso para conseguirlo. Sólo necesitarás unos 5 minutos

“Selecciona uno de los 5 sentidos para hacer este ejercicio: el gusto, el olfato, la vista, el oído o el tacto. A continuación, busca un objeto o situación de cierta intensidad para despertarlo”. Te hago algunas propuestas:

  • Pon un poco de tu perfume favorito en un trozo de papel y colócalo bajo tu nariz. 
  • Con auriculares o en un espacio sin ruido, pon una canción que te encante, y escúchala completa. 
  • Toma un trozo de chocolate o de un alimento que te guste y dedícate a saborearlo unos minutos. 
  • Pon agua caliente o fría en un cuenco amplio y sumerge parte de la cara en él durante unos segundos. 
  • Coge un trozo de plastilina, arcilla o sustancia moldeable o gelatinosa y mantenla entre tus manos mientras la aprietas y le vas cambiando la forma. 
  • Asómate a una ventana o sal un momento al exterior a mirar el cielo o un lugar que te resulte agradable (una fuente, un árbol, el cielo, un edificio que llame tu atención…). 

TIP: Puede ayudarte el “tapar” el resto de los sentidos para que la experiencia sea más intensa. Por ejemplo, cerrar los ojos mientras saboreas, hueles o escuchas, o bien taparte los oídos al tocar o disfrutar del paisaje. 

¿Quieres conectar contigo? Comienza a hacerlo, día a día, a través del cuerpo.

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